PsicoDepor19: Mens sana in deporte sano

José Francisco Mendi
Presidente Comité Organizador del Congreso
Presidente Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD)

En el año 2016, en el transcurso de la celebración del XV Congreso Nacional de Psicología de la Actividad Física y del Deporte en Valencia, la Asamblea de la Federación Española tuvo el atrevimiento de impulsar su nuevo encuentro estatal en Zaragoza. Lo hizo con la premeditación y alevosía que requería el espaldarazo a la recién nacida Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD).  Gracias a este empuje nos hemos obligado de forma común a fortalecer y poner todo nuestro ímpetu y cariño en que el XVI Congreso, que se desarrollará en marzo de 2019, sea todo un éxito.

Queremos que la gran cita de la psicología española con el deporte lo sea también del deporte español con la psicología. Si nuestra relación profesional es con los protagonistas de las diferentes áreas deportivas, también es lógico que no sólo queramos hablar de nosotros y nosotras con respecto a nuestra disciplina, sino con los hombres y las mujeres deportistas y su entorno técnico para compartir, conocer y mejorar la eficacia de la psicología del deporte.

Con la excusa de esta inocencia, que pretende ser más novedosa que novata, nos hemos atrevido a proponer que el gran encuentro de la psicología del deporte en España se asiente con una marca específica: “Psicodepor 19”. De forma que la numeración romana tradicional evolucione, o al menos conviva, con una expresión más actualizada y memorable de nuestra cita. Los dígitos que le acompañan auguran la anualidad de su celebración, que espero no nos dé problemas cronológicos hasta el año 2100.

El contenido de este cónclave va a estar relacionado con la igualdad de género. Cuestión que debíamos abordar desde la psicología del deporte, porque la equidad sólo lo será de verdad cuando se asuma desde la mentalidad. Sin duda, la legalidad ha sido fundamental y necesaria para avanzar socialmente hacia la igualdad. Incluso la discriminación positiva que ha obligado al avance en igualdad se ha quedado estancada en las esferas deportivas. Ahora queremos y debemos impulsar la amplitud de la misma. Esa “mens sana” hace alusión a una “mens” en igualdad. Así llegaremos al auténtico deporte, personal y socialmente, sano. Aquí es donde nuestra labor profesional tiene mucho que debatir primero y aportar después.

Si no abordamos esta estructura global de la psicología deportiva nos quedaremos en unos meros “conseguidores” de resultados. Que no está mal, pero sólo aborda la superficialidad de una labor que debería ser profesional ante la avalancha de superchería mágica que ronda nuestra dedicación a golpes de “coach”.

Otra perspectiva, más complementaria que contraria de la profesión, nos puede llevar al extremo opuesto: la particularización de nuestra disciplina. Es decir, una psicología del deporte centrada en el análisis de la crónica de sucesos. Por desgracia, y sobre todo en relación al fútbol, somos el comentarista idóneo de la trifulca del fin de semana. Como ventaja debemos destacar que esto nos hace visibles. Legitima y dignifica la profesión y, al mismo tiempo, nos consolida como protagonistas cualificados del deporte en una escena en la que, hasta hace poco, para muchos sólo nos consideraban como un elemento decorativo de bien quedar. Como en el judo, debemos ser capaces de aprovechar la energía social de esta faceta para impregnar de contenido científico una actuación que, de forma cotidiana, tiene muchos y múltiples efectos positivos sobre el deportista y su entorno técnico y familiar. Especialmente en el deporte base. Esto sólo se conseguirá con una implicación común de las administraciones públicas, que tendrán que desarrollar programas de intervención en psicología del deporte si quieren que esta sea efectiva real y socialmente. Eso se llama voluntad política y recursos económicos para llevarla a cabo. Hablamos de inversión y no de gasto. No hay nada más rentable para una sociedad que el deporte. Desde ahí se invierte, a la vez y como prevención, en educación, sanidad, nutrición y empleo. En definitiva, en futuro para nuestra juventud que nos  demanda alternativas saludables de ocio para su desarrollo.

Con estos debates y muchos más os esperamos el próximo mes de marzo de 2019. Zaragoza es una ciudad amable, porque así somos los hombres y mujeres de Aragón. Con ganas de acoger, compartir y aprender. Contamos con muchos y buenos profesionales en el ámbito de la psicología y el deporte, que lo serán aún más en la medida del éxito de este Congreso con vuestra asistencia al mismo. Las buenas comunicaciones, en general, y una ubicación equidistante de una amplia parte de la población española nos permite que seamos una capital accesible y deseable para conocer solos o en la mejor compañía. Os invito a que, antes o después del Congreso, saboreéis también las tierras del norte hacia nuestro impresionante y nevado Pirineo oscense. O quizás hacia el sur, camino del amor y la belleza de Teruel. A oeste y este podemos elegir entre la cercanía a tierras de Navarra y Soria atravesando las Cinco Villas con nuestro Moncayo erguido, o el Bajo Aragón camino del Levante de nuestro ilustre Buñuel, donde muy pronto retumbarán los tambores. Y en el centro de Aragón nuestra vida fluye junto a la ribera del río Ebro, a veces voraz a veces escuálido, retratando una tierra que definió mejor que nadie José Antonio Labordeta. Bienvenidos y bien llegadas.

José Francisco Mendi
Presidente Comité Organizador del Congreso
Presidente Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD)